¿Qué es el pipeteo inverso?
¿Sabías que existe una forma de pipetear que reduce errores al trabajar con líquidos complicados?
Muchos técnicos la usan sin saber exactamente por qué funciona.
¿Te has preguntado qué ocurre dentro de la pipeta cuando aplicas esta técnica?
¿En qué consiste el pipeteo inverso?
El pipeteo inverso es una técnica que permite aspirar y dispensar líquidos minimizando la pérdida de volumen. A diferencia del pipeteo tradicional, en el pipeteo inverso se presiona el émbolo hasta el segundo tope antes de aspirar.
Esto hace que la pipeta cargue un volumen ligeramente mayor del necesario, lo que garantiza una dispensación más controlada.
La técnica de pipeteo inverso se utiliza sobre todo con líquidos viscosos, espumosos o volátiles. Estos tipos de muestras suelen generar burbujas o retrasos en la expulsión del líquido, por lo que cualquier desviación afecta la precisión.
Cómo realizar la técnica paso a paso
1. Presiona hasta el segundo tope: Antes de aspirar, lleva el émbolo directamente al segundo tope. Esto es lo que diferencia este método del pipeteo estándar.
2. Aspira el líquido: Sumerge la punta en el líquido y suelta el émbolo lentamente. Se cargará más volumen del que realmente dispensarás.
3. Dispensa sin llegar al segundo tope: Coloca la punta sobre el recipiente de destino y presiona el émbolo solo hasta el primer tope. Ese es el volumen exacto.
4. Conserva el excedente dentro de la punta: Una pequeña cantidad queda retenida, evitando imprecisiones. Esta retención es precisamente lo que hace tan útil el pipeteo inverso.
¿Cuándo deberías usarlo?
Cuando trabajas con muestras difíciles: sueros espesos, detergentes, soluciones espumosas o líquidos que se evaporan rápido. También es útil cuando necesitas consistencia en dispensaciones repetidas.
