Cómo poner una pipeta a un gato
Ha llegado el momento de poner la pipeta a tu gato, pero no tienes claro cómo hacerlo correctamente.
Si no se aplica bien, el producto no se absorbe, el gato se lamerá la zona y la protección antiparasitaria queda anulada.
En este artículo te explicamos cómo poner una pipeta a un gato paso a paso para que el tratamiento funcione desde el primer intento.
Por qué es importante aplicar bien la pipeta
Las pipetas antiparasitarias para gatos son uno de los métodos más eficaces para prevenir y tratar pulgas, garrapatas y otros parásitos externos. Sin embargo, una aplicación incorrecta puede arruinar el tratamiento completo.
Si no se aplica en el lugar correcto:
- El gato llegará a lamerse el producto, lo que le causará salivación excesiva o malestar digestivo.
- El producto no se distribuye bien por la piel y pierde efectividad.
- La protección dura menos tiempo del indicado en el envase.
Aplicarla correctamente es sencillo, pero requiere seguir unos pasos concretos.
Qué necesitas antes de empezar
La pipeta adecuada para el peso de tu gato
Las pipetas se dosifican según el peso del animal. Usar una dosis incorrecta resultará en una protección insuficiente o, en el caso contrario, en un exceso de producto. Revisa siempre el peso actual de tu gato antes de comprar.
Un momento de calma
Elige un momento en que tu gato esté tranquilo, preferiblemente después de comer o durante una siesta. Evita hacerlo cuando esté nervioso o en movimiento.
Manos limpias y secas
Lávate las manos antes de aplicar el producto. Después de la aplicación, vuelve a lavártelas para evitar el contacto prolongado con el principio activo.
Cómo poner una pipeta a un gato paso a paso
Sigue estos pasos en orden para garantizar una aplicación correcta y segura:
- Paso 1 — Abre la pipeta: dobla el extremo de la pipeta hacia atrás hasta que se rompa por la línea de apertura. No uses tijeras ni fuerces la apertura de otra forma para evitar derrames.
- Paso 2 — Coloca al gato: pon al gato sobre una superficie estable y agárrale suavemente con una mano. Si es muy activo, puedes envolverlo en una toalla dejando el cuello al descubierto.
- Paso 3 — Localiza la zona de aplicación: la base del cuello, justo entre los omóplatos y por detrás de la cabeza. Esta zona es inaccesible para el gato y evita que se lama el producto.
- Paso 4 — Separa el pelo: aparta el pelo con los dedos hasta ver la piel directamente. El producto debe aplicarse sobre la piel, no sobre el pelo.
- Paso 5 — Aplica el contenido: vacía toda la pipeta en ese punto, apretando suavemente el envase. Si la dosis es grande, distribúyela en dos o tres puntos a lo largo de la línea del lomo, siempre en la zona cervical.
- Paso 6 — No toques la zona: deja que el producto se seque solo durante al menos 24 horas. No bañes al gato ni le dejes salir bajo la lluvia en ese tiempo.
Errores comunes al poner la pipeta al gato
- Aplicarla en el lomo o el costado: el gato puede girar la cabeza y llegar a lamerse. La nuca es la única zona segura.
- No vaciar la pipeta completamente: una dosis parcial puede no ser suficiente para una protección completa durante el periodo indicado.
- Aplicarla sobre el pelo: el producto necesita contacto directo con la piel para absorberse y distribuirse por el sistema sebáceo del animal.
- Bañar al gato inmediatamente después: el agua elimina el producto antes de que se fije. Espera mínimo 48 horas antes de cualquier baño.
- Usar pipetas de perro: los gatos metabolizan algunos ingredientes activos de forma diferente. Nunca uses en un gato una pipeta formulada para perros.
FAQs
Depende del fabricante y del producto, pero la mayoría de pipetas antiparasitarias tienen una duración de 4 semanas. Algunas formulaciones avanzadas protegen hasta 6 u 8 semanas. Revisa siempre el prospecto de la pipeta que uses.
